Cuánto cobrar la hora si trabajas por tu cuenta en Estados Unidos

Si trabajas por tu cuenta en Estados Unidos, seguramente pusiste tu precio de la misma forma que casi todos: preguntando qué cobra el que ya lleva tiempo en el oficio, y restándole un poco para conseguir los primeros clientes.

El problema es que ese número no sale de ningún cálculo. Y cuando no sale de un cálculo, casi siempre está por debajo de lo que necesitas.

Aquí te explico cómo sacar tu tarifa real, y por qué la mayoría de la gente que trabaja por su cuenta cobra menos de lo que cree.

El error de contar solo las horas que trabajas

Imagina que quieres ganar 55.000 dólares al año. Divides entre 52 semanas y entre 40 horas, te da unos 26 dólares la hora, y con eso sales a cotizar.

Ese cálculo tiene tres agujeros, y los tres van en tu contra.

Agujero 1: no trabajas 52 semanas

Te vas a enfermar. Vas a tener semanas sin trabajo. En jardinería y construcción hay temporada baja. Si tomas aunque sea una semana libre al año, ya no son 52.

La cuenta realista está entre 44 y 48 semanas. Si pones 52, te estás cobrando por un tiempo que no vas a trabajar.

Agujero 2: no todas las horas se cobran

Este es el grande. De una semana de 40 horas, ¿cuántas le facturas de verdad a un cliente?

No cuentan:

  • Manejar de un trabajo a otro
  • Ir a ver una casa para cotizar, sobre todo si no cierras
  • Contestar mensajes y llamadas
  • Comprar materiales
  • Limpiar y ordenar la camioneta
  • Perseguir a los que no pagaron

Sumado todo, la mayoría de los que trabajan por su cuenta facturan entre 24 y 32 horas de cada 40. El resto del tiempo también es trabajo, pero nadie te lo paga directamente: tiene que estar dentro de la tarifa.

Agujero 3: no descontaste impuestos ni gastos

Los 55.000 que querías eran limpios, para ti. Pero de lo que facturas hay que sacar primero:

  • El impuesto por trabajar por tu cuenta, que es un 15,3% fijo
  • El impuesto federal sobre la renta
  • El impuesto estatal, si tu estado lo cobra
  • La gasolina, el seguro, el mantenimiento de la camioneta, el teléfono, las herramientas

Si no lo descuentas antes, lo descubres en abril y ya es tarde.

Calcula tu tarifa real

Esta calculadora hace la cuenta bien: parte de lo que quieres ganar limpio, le suma lo que se va en gastos e impuestos, y lo divide solo entre las horas que de verdad cobras.

¿Cuánto tienes que cobrar la hora?

La mayoría cobra lo que cobra el vecino. Este cálculo parte de lo
que necesitas ganar tú, contando lo que no se factura.






Tu tarifa mínima por hora
$0
Necesitas facturar al año$0
Horas cobrables al año0
Si cobras por día (8 h)$0

Es un mínimo para no perder plata, no un precio de venta.
Lo que cobres de más es tu ganancia real.

Cómo leer el resultado

Lo que te sale es el mínimo para no perder dinero, no tu precio de venta. Es el punto donde quedas en cero después de pagarte tu sueldo, tus gastos y tus impuestos.

Todo lo que cobres por encima de ese número es tu ganancia real, y es de donde sale el colchón para cuando algo sale mal.

Si el número te parece alto comparado con lo que cobras hoy, no es que la calculadora esté mal. Es que hasta ahora estabas pagando de tu bolsillo el tiempo que no facturabas.

Qué hacer si el mercado no paga esa tarifa

Pasa, sobre todo si empiezas. Tienes cuatro salidas reales, y ninguna es bajar el precio y aguantar:

Sube las horas que sí cobras. Es lo que más rápido cambia el número. Agrupa los trabajos por zona para manejar menos. Cotiza por teléfono o con fotos cuando se pueda, en vez de manejar 40 minutos para ver una llave que gotea.

Cobra la visita de cotización. Aunque sean 40 dólares que descuentas si cierras el trabajo. Espanta al que solo estaba tanteando precios y te paga el tiempo del que no cierra.

Cotiza por trabajo, no por hora. Al cliente le importa lo que le va a costar, no cuánto tardas. Y si eres rápido porque tienes experiencia, cobrando por hora te castigas por ser bueno.

Baja gastos antes que precio. Revisa el seguro de la camioneta, las suscripciones que no usas, las comisiones de cobro. Cada dólar de gasto que quitas baja tu tarifa mínima sin que tengas que trabajar más.

Revísalo cada seis meses

Tu tarifa no es un número que se pone una vez. Cambia cuando sube la gasolina, cuando renuevas el seguro, cuando compras una herramienta o cuando decides trabajar menos sábados.

Ponte un recordatorio cada seis meses, vuelve a hacer el cálculo con los números de ese momento, y ajusta. La mayoría de la gente que trabaja por su cuenta sube el precio solo cuando ya está ahogada, y para entonces lleva meses perdiendo.

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